lunes, 21 de mayo de 2012

Tanto!


Tengo tantas cosas que decirte, tantas que ni siquiera tengo tan claras, cosas que cuando te tengo de frente o a mi lado, no salen, no brotan, se opacan con la energía que siento cuando estoy ahí contigo. Me quedo muda, me quedo sin palabras, solo pienso y siento en el momento, en el aquí y en el ahora. Es como comer un pecado, un capricho, un placer culposo en el que siempre vuelvo a caer.
Leer tus letras obligadas hace que se me acelere el pulso, todo lo demás pasa de largo, me pones mal, me llenas de dudas y fantasmas.
No te pido que me mientas, prefiero me des puras verdades, de esas que aunque duelen, te limpian la conciencia y el panorama, de esas que te hacen ver el camino y saber en donde estas parada. Ya me lo has explicado montones de veces, pero parece que no me queda claro; te pido verdad, pero disfruto de tus migajas, de tus mentiras piadosas, de que me tengas ahí, a la orden de tus deseos. De tu deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario