Y a pesar de que tengo un buen ejemplar para ya no recordarte, no logro hacerlo del todo; 35 años de buenos ratos no me hacen dejar de añorar 45 kilometros de silencios de complicidad. Él es fuerte, experimentado, como quien dice "ya esta bien corrido", y a mi ni siquiera me crece el colmillo. Cuando yo apenas empezaba a querer, él ya daba el salto; cuando yo amé, el dejó de hacerlo. Adoro sus manos grandes y protectoras, a el le gusta mi espalda y a mi sus brazos que me rodean 2 veces sin dudar, le gusta mi caminar y a mi la voz seca y ronca con la que me habla y me deja sin nada que decir; en la piel no creo que habrán peros ni porqués, ambos sabemos por donde ir, y no creo que a mi me falte mucho por aprender, se lo que me gusta y se lo que a él seguro también, y frente a frente a veces es complicado sincronizar las palabras y los significados.
Como sea 10 años más no son en vano; y sí... sí suenan difícil, y vaya que lo son, más de lo que calculaba.