jueves, 20 de octubre de 2011

4 meses de Corona.

Creo que esa etapa en GM me trajo muchas cosas positivas, hasta ahorita las noto y las saboreo. Amigas de corazón y conocidos sin duda alguna, conocí lugares en donde nunca pensé estar, comí lo que nunca pensé probar, conocí mis alcances, dormí poco, perfeccioné mi técnica de manejo, conduje por primera vez en carretera, me hice un cafre, descubrí que todas las edecanes tienen una historia de telenovela tras de ellas, (ellas me enseñaron que el celular puede guardarse en el escote o las botas cuando no tienes donde ponerlo), que la cerveza preferida en Pachuca es la oscura, bebí la que no había consumido en toda mi vida, aprendí que el cliente nunca tiene la razón y que jamás serán suficientes tarros los que le regales a un restaurante; que un souvenir de Corona es menospreciado pero cuando apenas la gente se entera que alguien los regala, magicamente se convierten en oro y todos quieren más; mi Chevy, 30 litros de gasolina me llevaban a donde fuera y de verdad que lo extraño aunque no tuviera radio y fuera un infierno al medio día porque no tenia aire acondicionado, pff...

En fín, tantas cosas que ahora extraño, pero que aprecio de lejos, porque a pesar de que lo disfruté, aprendí que mi negocio es otro, pero el de la cerveza... tiene su nivel, y se respeta.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Dicen que las alas.

Resulta complicado aprender a estar solo, a disfrutar de tu propia compañía, a veces buscamos personas sólo por la necesidad de tener con quién compartir.
Será posible que exista gente que simplemente haya nacido para no estar sola? que haya nacido sin una ala y que tenga como cometido la búsqueda constante de alguien que le ayude a volar?
Estoy segura de que volar sola puedo hacerlo, y de que tengo 2 alas, pero creo que con un par más, el viaje definitivamente me resulta mucho más liviano y placentero.

Encontré un par de alas por ahí, alas que sin duda no requieren de mi vuelo para nada, me atrae la manera en que no me necesita y en cómo está casi resuelto, no se que tan alto podría volar o si tiene la sola intención de permitirme acompañarlo, pero gracias a lo poco que ha hecho por mi, recordé que el cielo es mucho más grande de lo que me habían contado, algo así como "Someone once told me the grass is much greener on the other side".

Y pues...a volar, sola, breathing on my own, por el momento, mañana quien sabe.