domingo, 29 de enero de 2012

Desde este lado de la cama...

Nunca me imaginé estar de este lado de la cama, nunca imaginé ser la que espera y la que da lo que en algún lugar le han negado. De alguna manera me llena de triunfo, y sé que dentro de mi, inconscientemente se trata de una acción sanadora, que cicatriza y que me ha permitido sobrellevar los últimos meses.
Estar con él y lograr provocar lo que frente a los demás oculta, resulta ser un talento que no sabía que tenía, resulta ser fertilizante para mi femineidad y para mi autoestima. Aunque horas y días después me lleve más al fondo de lo que ya estaba.
Estar con él implica destellos de felicidad, momentos espontáneos y locuras que nunca pensé hacer. Implica un contrato implícito entre él y yo, en el que la primera cláusula habla de no esperar nada más de lo que el momento mismo pueda ofrecer; y una cláusula que sólo a mí se me ocurre que él podría considerar y cumplir; sinceridad. En qué momento se me ocurrió esperar sinceridad de su parte?.
Estoy conociendo su piel, estoy dominando cada uno de sus rincones, reconociendo sus terrenos y volviéndome dueña de cada uno de ellos, marcando mis territorios y dejando huella cada que pueda. Identifico cada uno de sus hábitos y de sus perversiones, complazco y exijo, regalo y arrebato, disfruto ver sus expresiones y le enseño a disfrutar del final esperado. Se trata de un negocio, en donde cada uno cuida con la vida su inversión y procura sus propias ganancias, en el que cada vez pongo más en riesgo yo, y en el que él tiene una estrategia más firme que la mía.

martes, 17 de enero de 2012

Déjate ser

Deja de calcular cada movimiento milimétricamente, deja que la corriente del río te lleve un poco y disfruta el viaje, no temas a lo que pase ni sientas culpa, que las cosas, las personas, los aromas y las situaciones por alguna razón siempre llegan. Esto estuvo en nuestras manos y decidimos compartirlo, encontramos momentos, caricias, texturas, sabores y esencias afines, y no pudimos negarnos a disfrutarlas. Ten el coraje, no temas, arriesga y deja las culpas en el pasado, que nada de esto está teniendo mala intención, se trata de la química que no puedes neutralizar, se trata de que te conocí en el momento y lugar menos conveniente, se trata de que ahora que ya conocimos el sabor que cada uno tiene, no podremos alejarnos tan fácil de él.
Te reto a que me dejes ser, no se cual sea el destino, pero te prometo que el viaje vale la pena.

mi propia música

Siempre que conozco a alguien como tú, me provoca ser como tú, tener tus gustos y buscar tu preferencia. Intento escuchar tu música y hacerla mía, disfrutar la tv como tú, y dejar de lado mis propios gustos por un momento. Al final o al inicio del día, siempre termino volviendo al origen, termino dándome cuenta que a ratos dejo de ser yo misma, solo para gustarte; al final del día me doy cuenta de que yo tengo mi propia música.