La música es compartida, me gusta, canto un poco, tu sigues escuchando como analizando, como memorizando, evaluando. Yo disfruto, el sol de la mañana nos da en la cara al girar en el camino y hace aún más cálido el viaje, el frío en las manos se sigue sintiendo pero tu mano derecha parece ser más feliz que la izquierda, se siente como si antes ya se hubieran conocido... se siente como una taza de café al despertar.
Por más que quisiéramos, el viaje no puede prolongarse, 30 a 35 minutos son mi desayuno para el día, junto con una mitad de beso que muere por ser un entero pronto y esperar a que el viaje de regreso llegue al final del día....