Te conocí duro, te conocí enamorado, se perfectamente cómo luces cuando lloras de tristeza, cuando lloras de amor, cuando estas muerto de miedo, te velé sin conciencia, te escuché decir "amor" y te escuché decir "basta", te conozco en cada una de tus decenas de facetas, tu verdadero yo, ese que nadie ve a simple vista. Hoy a horas del 29, no se ni siquiera quien eres ya, ya no te reconozco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario